- El inicio del ciclo menstrual puede generar dudas, incomodidad o incluso preocupación en chicas que comienzan a menstruar. Entender que la menstruación es un proceso natural y que cada cuerpo es diferente es el primer paso para vivir esta etapa con mayor tranquilidad. Durante los primeros ciclos es común que el periodo sea irregular y que aparezcan síntomas como cólicos, cansancio o cambios de humor.
- Para hacer el ciclo más llevadero, es importante escuchar al cuerpo. Descansar lo suficiente, mantener una alimentación equilibrada y beber agua ayuda a reducir molestias. Alimentos ricos en hierro, como legumbres, verduras verdes y carnes magras, pueden ser útiles durante la menstruación. La actividad física suave, como caminar o estirarse, también puede aliviar los cólicos y mejorar el estado de ánimo.
- Elegir el producto menstrual adecuado es clave. Toallas sanitarias, tampones o ropa interior menstrual pueden adaptarse mejor según la comodidad y el estilo de vida de cada chica. Probar diferentes opciones ayuda a encontrar la que genere mayor seguridad. Mantener una buena higiene y cambiar los productos con regularidad evita incomodidades e infecciones.
- Hablar abiertamente con una persona de confianza: mamá, papá, cuidador o profesional de la salud permite resolver dudas y reducir miedos. Llevar un registro del ciclo puede ayudar a anticipar el periodo y prepararse con tiempo. Con información, apoyo y autocuidado, el inicio del ciclo menstrual puede convertirse en una experiencia más positiva y manejable.
Referencia:
Planned Parenthood. Puberty and Menstruation. Recursos educativos sobre menstruación y salud en adolescentes.

